domingo, 5 de julio de 2015

La Escuela De Todo El Mundo por Ismael González Castañer



LA ESCUELA DE TODO EL MUNDO
por Ismael González Castañer

Personas de todas partes: ¡conocéos!

Marirosa Stokkmo (Cerdeña; estudió en Francia: conoció a su esposo noruego Olav), imparte humanidades e idioma noruego a jóvenes inmigrantes (Albania: una “rusita”; Chile: Orlando, celular: 98631975; Colombia: Joan, celular: 98606411; Irán: hijo de un “imán”; Marruecos: Morad, celular: 95195725; Pakistán: ¡preciosa con su traje autóctono!; Perú: Norman, celular: 99439261; Túnez: ¿por qué tan hermosa?), que estudian oficios cuando no están trabajando. Programó un encuentro con ellos consistente en charla y cine.
Yo hablaría español, e inglés. Marirosa y Orlando serían mis intérpretes. Los chicos tratarían de expresarse todo el tiempo en noruego: deben dominarlo para obtener mejores oportunidades de empleo cuando terminen la “Escuela-Taller”. La escuela de todo el mundo.

Deja la ira

Les dije: La música es lo único en el mundo que no tiene maldad; por tanto, podría ser la única solución para nuestro bienestar o felicidad, ¿no creen? Como ustedes están jóvenes, seguramente prestan más atención a la forma de la música que sirve para bailar... sudando en la discoteca con el último ritmo, ¿no es así? Brasil, Cuba y USA, por ejemplo, ponen mucha fantasía en la creación de un baile; de ahí que tantos y distintos pueblos (no sólo para divertirse, también para reflexionar: pensar bailando es una maravilla, prueben hacerlo: mens sana in corpore sano/mente sana en cuerpo sano —Juvenal) los prefieran por encima aún de sus propios ritmos nacionales.
Esto decía mientras señalaba en el mapamundi, además de los suyos, los países de la música.

Ese es el camino que prefiero

Continué diciéndoles: Fresa y chocolate: filme cubano que también aborda la intolerancia... y el exilio [hay distintas clases de exilio, resumidas en dos: la económica y la política, que pueden resumirse en una: la económica, en virtud de lo que se le atribuye a Lenin: La política es la expresión concentrada de la economía], como el exilio de ustedes. El exilio tercermundista.
            La sociedad, pero principalmente la ideología, la política, ejerció ira sobre el homosexual protagonista del filme, quien —más que preferir— no tuvo otra opción que irse, escapar, de la incomprensión: En los diccionarios, fanatismo también es sinónimo de intolerancia.

Cuento Amor De Museo/No Fue Su Culpa por Pedro Delgado



       (Cuento)                                    
                                  AMOR DE MUSEO 

                                                                                                                                         Autor: Pedro Delgado. Caracas 2002. 

En un espacioso museo, habitaba un ratón envanecido por su sapiencia en cuestiones de artes plásticas producto de haber visto innumerables exposiciones.
   Una noche, al salir a dar un paseo por el jardín, conoció a una linda ratona recién llegada al complejo cultural. Miradas y sonrisas mutuas antecedieron al inminente flechazo. Sentados sobre una piedra se pusieron a mirar la luna llena. Observando los pasillos del museo, él le iba detallando a ella la ubicación del cine, la sala de conciertos, el teatro, el auditorio, la biblioteca y el cafetín; lugares también habitados por congéneres suyos.
   Luego de cierto rato de flirteo, corrieron agarrados de las manos hacia el interior de las instalaciones bajo el redondo resplandor. Ya instalados, él; dando muestra de erudición, se dedicó a guiarla a ella por todas las galerías explicando y detallando. Nombres como: Chagall, Rembrandt, Van Goth, Velásquez, Miró, Reverón, El Greco, Millet etcétera; iba pronunciando el ratón quien (con un bigote retorcido a lo Dalí), aprovechaba para darse ínfulas. Ella, con rubor, era todo oído y atención ante la cátedra pictórica.
   Luego de un largo recorrido por las salas de arte, fueron a parar a las habitaciones de él. Allí los recibieron unas paredes repletas de afiches, cuadros autógrafos y adornos.
   Compartiendo vidas en casal, vivieron por cierto tiempo entre anaqueles de libros, lápices, papeles etcétera; que de vez en cuando le servían de comida.
   Hasta que un buen día, sentada sobre el viejo proverbio que dice: “Amor con hambre no dura y si dura no perdura”, ella se fue a vivir con el ratón del cafetín.

 

                       


                     NO FUE SU CULPA             
            
Un gran revuelo se armó aquella mañana en la comarca al conocerse la muerte del sapo quien, con los ojos brotados, el semblante rígido y todo su cuerpo cubierto de un líquido blanco; yacía sobre una filosa estaca. Un camino cercado y un sembradío de flores, era todo el escenario.
   Entre la algarabía de los curiosos que rodearon el lugar, aparecieron las autoridades con el fin de investigar la tragedia. Por su vasta experiencia en cuestiones criminalísticas, fue designado el cangrejo para que se encargara del caso. Ya en funciones, se dedicó a interrogar –in situ- a la gallina la urraca y la cotorra; quienes fueron las primeras que a tempranas horas pasaron por el lugar. Estas declararon que solo vieron al sapo dando saltos a la vera del cercado.
   A su lado, la atribulada sapa lloraba la desgracia de su marido y lanzaba epítetos como: ¡Asesina! ¡Perversa! ¡Culpable! a la rígida estaca, quien no salía de su asombro. Esta se había convertido (por razones elementales de la estricta lógica), en la principal indiciada; razón por la cual quedó detenida.
   Ya pasado cierto tiempo de las diligencias del cangrejo, estas fueron pasadas a instancias tribunalicias y una vez confrontadas las partes—fiscal el rabopelado y defensa el colibrí—condujeron a la lechuza, juez a la sazón, a dictar fallo favorable a la estaca exonerándola de toda culpa, pues (concluyó el juez), que igualmente por  razones elementales de la estricta lógica, se trataba simple y llanamente de un accidente de tránsito.




                                                                                                                                     Autor: Pedro Delgado. Caracas, 2002.

viernes, 3 de julio de 2015

jueves, 2 de julio de 2015

miércoles, 1 de julio de 2015

Poema Seres de Cicatrices por Gaby Zea

SERES DE CICATRICES

a mi amigo, el escritor cubano Ismael González Castañer.

 "Alguien saluda en virtud de los bosques" 

 
Seres de cicatrices,
extraordinaria expresión del devenir,
sin palabras los descubriré

Más allá  de la piel,
invisibles
                sus huellas me hablarán
Retumbarán el silencio del planeta

Son ellas
        premios de una vida
                             Seres inigualables
                                                    Sin palabras
                                                                   se hacen escuchar
Vienen del pasado para contarnos el porqué de nuestro presente

Duro manto
temporal
huella intemporal

Mis cicatrices y las tuyas no estuvieron siempre,
perdimos y ganamos batallas
Caminando nos perdimos,
nos encontramos entre la desconfianza y el apego

Seres de cicatrices
huellas imborrables.                                                                

Gabriela E. Zea

Poema 42 Gramos por Gaby Zea



42 Gramos.
Cuando la noche te pretenda, los cantos serán la unidad
Caerán lágrimas, el amor se siente marchitado
Avisa el camino la venida de Hades
seré tu sostén bajo tierra.
Procurándote, el velo de la noche desliza tu fría piel
Unidad en el canto, se realizará el milagro
El amor se hace fuerte en la oscuridad, la sangre circula sin parar
la luna te ilumina, mi cuerpo te cobija, no te dejo ir
                                                                                  Te retengo en mí.

Convoco la unidad de los espíritus, la fuerza de los mares
el canto de los pájaros, la ternura del viento, el calor del sol
el equilibrio de la tierra y la rendición de la muerte
Conjuro tu corazón bajo los cantos, permanecerás sangre de mi sangre
Enfrento al destino, no te dejo ir, no sin mí
Cantamos los mortales al ritmo del final
secretos revelados
sangran las dos o no sangra ninguna.
Traslúcidos 21 gramos
El peso que cambió el destino.
Dos almas viajeras
42 gramos embelesan a la muerte con su determinación.

Gabriela E. Zea.